El equipo técnico de TRAC ha llevado a cabo la restauración de la fachada del edificio situado en la calle Gran de Gràcia 264 construído en el año 1920, con una intervención esmerada orientada a preservar la autenticidad y el valor del patrimonio arquitectónico. El proyecto se ha desarrollado con un criterio riguroso, combinando técnicas tradicionales y materiales compatibles con el sistema original para garantizar un resultado duradero y respetuoso con el edificio.
Las actuaciones han incluido trabajos especializados sobre los estucos, esgrafiados, balcones, enmarcados y otros elementos singulares de la fachada. En el estuco del paramento vertical se realizó un decapado exhaustivo mediante proyección de aire con silicatos, una técnica que permite una limpieza efectiva sin dañar el soporte original. Las zonas deterioradas o poco consolidadas se sanearon mediante el repicado selectivo y la posterior reconstrucción con mortero de cal, finalizando con un acabado de cal aérea para asegurar una correcta integración con el estuco existente. Para unificar el conjunto y garantizar una absorción homogénea del tratamiento cromático, se aplicó una lechada de cal, mientras que en la base de la fachada y en las zonas con esgrafiado se aplicaron dos veladuras ajustando las tonalidades hasta conseguir el acabado deseado.
En cuanto a los balcones, se eliminaron las partes de piedra natural más deterioradas mediante el corte de los últimos centímetros y el repicado de las zonas exfoliadas, asegurando su estabilidad. Posteriormente, se aplicó un producto consolidante específico para reforzar la piedra y garantizar su durabilidad. Para mejorar la seguridad estructural, se ejecutó un aro perimetral de acero inoxidable, fijado con taco químico, y se encofraron los cantos para reforzarlos con hormigón, aplicando posteriormente una imprimación con puente de unión para asegurar la cohesión con los materiales originales. Los acabados se regularizaron con mortero de cal NHL 3.5 y se impermeabilizó la losa superior de los balcones, integrando cromáticamente todas las superficies con el conjunto de la fachada.
En los enmarcados de piedra se repararon las fisuras y pequeñas deficiencias con mortero de cal, aplicando posteriormente una veladura para igualar su cromatismo con el resto de la fachada. Como actuaciones complementarias, se sustituyeron cuatro persianas de libreto en las plantas superiores, se realizaron reparaciones puntuales y el pintado de las persianas existentes en el resto de plantas, y se pintaron las barandillas de la fachada para mantener su aspecto original y reforzar su protección contra la corrosión.
El resultado final es una fachada restaurada que conserva su belleza histórica e identidad arquitectónica, fruto de una intervención que respeta los criterios de conservación del patrimonio y que asegura la durabilidad del edificio para los próximos años, reafirmando el compromiso de TRAC con la calidad y el rigor técnico en cada proyecto.