Cada gesto responde a un mismo criterio: devolver a la finca su dignidad original, siguiendo siempre las directrices de Patrimonio:
VESTÍBULO
- Decapado de los paramentos verticales para la recuperación del estuco al fuego original.
- En la zona inferior del rodapié, afectada por humedades de capilaridad, se ha procedido al picado de los revestimientos deteriorados y a la ejecución de un nuevo mortero de cal drenante con acabado alisado, posteriormente integrado cromáticamente mediante la reproducción de los vestigios originales (jaspeados/marmoleados).
- Reparaciones puntuales en el techo, reproducción de elementos ornamentales mediante moldes y aplicación de veladuras de dos tonalidades diferentes (una en los plafones y otra en los ornamentos).
- Sustitución de las luminarias del vestíbulo.
- Repintado de la puerta de acceso a la finca por la cara interior.
ESCALERA
- Decapado integral de los paramentos para recuperar los acabados originales.
- Debido al deficiente estado de conservación de los vestigios originales, que hacía inviable su recuperación, se han ejecutado reparaciones puntuales de los paramentos, seguidas de la aplicación de veladuras para reproducir el aspecto del estuco original, la realización de un zócalo oscuro y la posterior protección de los paramentos verticales mediante la aplicación de un barniz de protección.
- Sustitución de los escalones y rellanos de mármol, así como del pavimento cerámico de los rellanos.
- Repintado de las puertas y ventanas, esmaltado de las barandillas metálicas y barnizado del pasamanos de madera.
- Reproducción de la rotulación original de la finca.
- Sustitución de las luminarias e instalación de sensores de movimiento para la activación automática del alumbrado.
El resultado es un espacio que vuelve a respirar como en sus orígenes, con la luz nueva de las luminarias y los sensores de movimiento como único guiño discreto al presente.
Con esta intervención, el equipo de TRAC no solo ha reparado un espacio deteriorado por el paso del tiempo, sino que ha devuelto a la finca una identidad que parecía perdida, conjugando el respeto por el patrimonio con las exigencias funcionales de un edificio vivo.
